Príncipe Azul
Recuerdo haber crecido viendo películas de amor, de princesas, de superhéroes y, por supuesto, un poco de drama en las novelas infantiles de Televisa. Todas esas historias tenían algo en común: el famoso “felices para siempre”. Así que, como muchas niñas, crecí imaginando a mi príncipe azul. ¿Quién sería? ¿Con quién me casaría? ¿Con quién tendría esa historia que siempre terminaba bien? Cuando conocí a mi supuesto “príncipe azul”, estaba muy ilusionada. Sentía que por fin estaba viviendo esa historia que tantas veces había visto en las películas. Pero con el tiempo algo empezó a hacer corto circuito. No era como en los cuentos… o bueno, tal vez sí se parecía un poco a esas películas donde las emociones se mezclan y aparecen todas al mismo tiempo. Era como si dentro de mí viviera una versión de Intensamente: amor, ansiedad, miedo, inseguridad, apoyo, nobleza, gratitud, diversión, felicidad, tristeza… y muchas otras emociones de las que las películas casi no hablan. Porq...